
Como cada año el próximo 17 de Enero se celebra la festividad de San Antón (protector de animales y evitador de plagas).
Para celebrarlo se bendicen animales domésticos, se preparan hogueras y se subasta "el marrano de San Anton".
Desde "el Rural" animamos a que el próximo Domingo celebrermos en comunidad esta festividad con la realización de hogueras por el pueblo de Oria y que para el próximo año se recupere la tradición del "Marrano de San Anton" como hasta hace pocos años existía.
Para conocer más de esta tradición sigue leyendo
¿QUIEN FUE SAN ANTÓN?
Nacido a mediados del S. III en el actual territorio de Egipto, entonces bajo dominio de Roma es descendiente de una familia de campesinos acaudalados es educado en la fe cristiana.
Conmovido por las palabras de Jesús "si quieres ser perfecto, ve y vende todo lo que tienes y dalo a los pobres" vende sus propiedades y se retira fuera de la ciudad a vivir como anacoreta, consagrado a la oración y al dominio de las tentaciones terrenales. Según San Atanasio, durante su retiro vencerá las tentaciones del demonio y perseverará hasta aislarse del contacto con otros seres humanoscada vez más, padeciendo todo tipo de privaciones
Durante su vida como anacoreta organizo las primeras comunidades de oración, reuniendo a otros anacoretas y formando comunidades en poblados de cabañas que han sido consideradas como antecesoras de los monasterios.
En el mundo rural ha sido considerado protector de animales y evitador de plagas. Acostumbra a ser representado en compañía de un cerdo.
¿COMO SE CELEBRABA LA FIESTA?
A los elementos propios de cualquier festividad litúrgica se unian dos elementos que caracterizaban a esta fiesta popular: las hogueras de San Antón y la subasta del Gorrino del Santo.
La hoguera es un elemento típico y característico de buena parte de las festividades locales. de forma sincrónica o en determinados momentos a lo largo de la historia se han hecho hogueras en festividades como, por ejemplo, San Fulgencio, San Antón, San Juan o La Candelaria. Algunos investigadores consideran que la tradición de hacer hogueras en determinados momentos del año, en torno a las cuales se congrega la población es una fosilización de rituales paganos que fueron cristianizados y han llegado hasta nuestros días como un elemento festivo propio de festividades católicas.
El Gorrino del Santo es una de las tradiciones más peculiares y curiosas. La tradición consistía en la suelta de un lechón, que durante todo el año corría libremente por la aldea, alimentado y protegido por la población que evitaba causarle daño alguno. Al llegar San Antón el gorrino (cerdo, en Castellano de La Mancha) era subastado, destinándose el dinero obtenido a sufragar los gastos de la Ermita o al uso que el sacerdote considerase oportuno. Esta subasta representaba un hito en la vida social de la aldea, siendo frecuentes los "piques" para hacerse con el gorrino.
Otro elemento característico de la festividad era la bendición de los animales domésticos, en especial de los empleados en el laboreo del campo.
En vísperas de San Antón se celebraba San Fulgencio (16 de Enero), otra de las festividades que en tiempos fue conmemorada con hogueras populares y a la que hace referencia el dicho popular que encabeza la página.